
COMPORTAMIENTO
Es sin duda, lo mejor del coche. Con el acabado Trend, las suspensiones me parece que tienen el equilibrio perfecto entre confort y estabilidad, puesto que es capaz de trazar curvas rápidas sin inmutarse y pasar por zonas bacheadas absorbiendo las irregularidades sin que “tus riñones” se resientan.
El esquema de suspensiones es bastante avanzado, con un eje trasero multibrazo que es responsable de que el Focus sea uno de los mejores compactos en cuanto a comportamiento. Los cabeceos de la carrocería son moderados mientras que la dirección tiene un tacto excelente, rápida y suficientemente directa. Es uno de esos coches fácil de conducir y apto para todos los públicos puesto que acepta tanto una conducción rápida como una tranquila con la familia.
En carreteras de montaña también ha demostrado sus cualidades, capaz de enlazar curva tras curva sin el menor problema y siempre obedeciendo las ordenes del conductor.
En el apartado de seguridad es cuando comenzamos con los puntos menos atractivos. Por muy buena estabilidad y comportamiento que tenga un coche, en esta categoría no me parece razonable que no cuente con el control de estabilidad ESP de serie y tengamos que desembolsar 550 € extra -viene en un paquete denominado Newport- cuando en otros modelos rivales, como el Hyundai i30, Opel Astra 2008 o Renault Mégane es de serie en toda la gama.
HABITÁCULO
Después de analizar la mecánica y el comportamiento, toca turno para el habitáculo. Con una longitud superior a los 4,3 metros parece lógico que sea uno de los compactos con mejor habitabilidad del mercado, junto con el Kia Cee”d, Hyundai i30 y el VW Golf. El espacio en las plazas delanteras es bueno, especialmente en la cota de anchura mientras que en la zona posterior la única medida que no sale bien parada es la altura, un tanto justa si los pasajeros superan el metro ochenta.
El maletero también se puede considerar como uno de los mejores del segmento, contando con 385 litros si optamos por la rueda de repuesto tradicional o 410 litros en el caso de llevar una de emergencia. Además, los asientos posteriores se abaten de forma sencilla para ampliar la capacidad. El portón por su parte, grande y ligero, deja un hueco de carga, con una anchura poco convencional.
La calidad de los materiales nos da una de cal y otra de arena. La parte superior está bien resulta, con plásticos blandos y de muy buena apariencia, pero en cambio algunos materiales empleados en las zonas menos a la vista presentan un tacto y aspecto poco cuidado. La terminación si tiene un notable alto en cualquier caso, con unos ajustes muy buenos y ausencia total de ruidos y vibraciones.
El equipamiento de serie del Focus Trend es un tanto escueto. Me explico; cuenta con lo mínimo indispensable y algún que otro elemento no muy habitual en un básico, como son los mandos de la radio en el volante, pero en cambio olvida otros ya muy generalizados, como los elevalunas traseros eléctricos o una llave plegable -es un auténtico bochorno ir cargando con la llave, de tamaño tirando a grande-.
Aire acondicionado, espejos eléctricos, ordenador de a bordo, volante regulable en altura y profundidad, radio CD con mando en volante, cierre centralizado con mando, faros antiniebla, manillas y espejos retrovisores pintados en color carrocería o el asiento posterior partido son elementos de serie. En seguridad, ABS + EBD y airbags frontales, laterales y de cortina también están presentes sin sobreprecio.
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Fotos: Enrique García





